Dime Tú, que supuestamente eras mi dueño, cuando te convenía. - ¿Dónde estabas? ¿Te acordabas de mí? Si era tu amor, tu musa inspiradora o por lo menos eso me hacías creer. Era yo la que te quitaba el sueño y la que formaba parte de ellos. Yo te hablé, no me escuchaste, te grite e hiciste oídos sordos. Da la casualidad que jamás me escuchaste, cuando te pedía a gritos que te quedaras conmigo, que te iba a dar todo lo que necesitabas, todo el amor vida y alma que pudiera. Pero no pudo ser, ¿no podías? o ¿no querías? Te pedí que me dijeras la verdad, que estaba como una estúpida por ti! porque tu ausencia me mataba, me consumía, y no fuiste capaz de decirme que no me necesitabas más, que me querías fuera de tu vida. Fuiste tan ignorante con tus actitudes, tan inmaduro, tan TÚ. Que lograste lo que querías, sacarme de tu vida, que no quisiera saber de tu existencia, que me diera igual si me saludabas o no. Cuando te falté te diste cuenta, que no tenías a esa estúpida mas a tus pies.
domingo, 12 de mayo de 2013
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
