...el se aleja, lo tengo cerca, no me a visto. se a donde va, baja de la micro y camina a su casa, pero antes a comprar unos cigarrillos, siempre es lo mismo, me adelanto y espero afuera de su casa, la conozco, íbamos con frecuencia, era el único lugar donde el podía estar tranquilo. Me ve, se queda quieto, no habla, solo un silencio que decide todo.
- buenas noches - le digo, apagando el cigarro que fumaba.
- que haces aquí? - pregunta serio
- esperándote - le digo, me acerco a el, pero retrocede
- te pueden ver, porque viniste? - me pregunta sin mirar
- necesitaba verte y hablar contigo - respondo tomándolo de la mano
- sabes que eso es imposible, andate - me da la espalda y abre la puerta
- no me voy hasta que hables conmigo
- pero adentro, aquí no.
Entre en su casa, es agradable tengo que reconocerlo, tiene sus gustos y extravagancias, el se los puede dar.
- quieres algo?- me ofreció
No le respondí, el me sirvió lo de siempre. Yo me senté frente a el, recibí el trago y encendí un cigarro, el hizo lo mismo, pero con una sonrisa en la cara.
- porque sonríes? - pregunte extrañada
- nunca cambias - dijo
- me conoces bien - respondí
- y eso me vuelve loco
- me lo han dicho últimamente - me levante, deje el vaso vació en la mesa, y el cigarro, me acerco a el
- quieres hacer locuras? - murmuro en su oído, el toma mi cintura y me besa.
Nunca lo detengo, es siempre lo mismo en nuestra maldita y prohibida relación...
...son las 9, el ya no esta. Tiene que trabajar, me bañe y me vestí tranquilamente. Siempre amanezco sola en su cama, sin mensaje, y una sola nota, la misma de siempre, desde hace ya 2 años: "el desayuno esta en la cocina", prendo la cafetera y miro mi desayuno, es simple, un vaso de jugo y tostadas, el tiene la manía de preocuparse y cuidarme, pero claro a su manera, siempre es a su manera. Siempre recuerdo la tarde que lo conocí, era otoño, estaba sentada en la banca de una plaza leyendo, esperando a, en ese entonces, mi novio. Alguien se sentó al lado mío, no mire, pero sentía su mirada en mí, minutos después su mirada comenzó a quemarme. Lo mire, pero el no miraba, estaba leyendo, parecía que nada lo inmutaba, ni siquiera el hecho, que lo estuviera observando. Saque un cigarro y el me ofreció fuego, enseguida el saco uno y lo encendió, continuo leyendo como si nada.
- gracias -le dije
El solo me sonrió. Habían pasado 15 minutos y mi novio no llegaba, pero no me importo, era agradable estar en ese lugar, con ese extraño. Paso una hora y yo seguía leyendo, el también. 2 horas más tarde, el sol dejaba el cielo y daba paso a la fría noche, aunque deje de leer, no me levante, el dejo su libro de lado y miro su reloj.
- te vas - me pregunto haciendo un gesto con la mano, para que lo acompañara.
- sí - me levante y caminamos en silencio por el sendero de la plaza. Las sensaciones que comencé a sentir, con su simple compañía, me cautivaron. Tome su mano, el no la soltó.
- no deberías andar sola a esta hora- me dijo
- no estoy sola - me aferre más a el.
La cafetera estaba lista me senté a tomar desayuno y sonó el teléfono...
domingo, 27 de mayo de 2007
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5 comentarios:
linda historia
ta bkn
me gusto mxo es como tierna
pero igual tiene su cosa
no c ... como q el echo q no esten juntos le da un sabor mas rico
me gusto mxo ...
ta bkn
esop
besos
potehame a mi tb po'
y anda a clases xD
cuidese
Mira ...
bueno muy linda la historia en realidad como dice el blog las palabras lo dicen todo un saludo compañera de teoria cuidate que ti bien nos vemos
BYEEEE!!!
ta relinda me gustó encontre cierto aire romantico pero se me fue el aire la encontre por parte triste... y lo admito lloré nose porque sera me sentí identificado con la historia.... chauu besitos y sigue escribiendo coasa mas lindas el en blog
me da paja leerlo poleckuek pero se vee lindo
chaus
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